martes, 23 de agosto de 2016

Amor y lágrimas

Es una auténtica pena que el tema que ha inspirado mi relato de hoy sea tan dolorosamente actual. Según las estadísticas proporcionadas por el Ministerio de Interior, a día 31 de julio de 2016 el número de víctimas de violencia de género en España ascendía 392.196, un porcentaje pequeño si se mira en relación con la población total de nuestro país (he hecho los cálculos y ese número de víctimas corresponderían al 0.84% de la población española), pero importante y alarmante al mismo tiempo. Sin embargo, más alarmante es saber que las Comunidades que lideran el ranking son Andalucía (91.988 víctimas), Madrid (68.570 víctimas) y la Comunidad Valenciana (56.825 víctimas). No he querido seguir investigando cuántas de esas víctimas habrán logrado superar la situación de violencia en la que se han visto inmersas, pero si me baso en los testimonios que he leído para documentarme acerca de esta situación, puedo decir que son pocas las víctimas que logran superar este trauma y muchas las que sucumben a él, ya sea quedándose en casa con su verdugo, ya sea pagando con su vida la ansiada libertad.

Siento tener que decir que mientras leía algunos artículos dedicados al tema en cuestión me he sentido totalmente horrorizada al ver los comentarios de algunos lectores. Por ejemplo, en este artículo del periódico 20 Minutos en donde una mujer habla sobre su experiencia te encuentras con ciertos personajes que dicen cosas como estas:
Que si chica si, me importa una soberana mierda tu vida de fantasía. Una de las elecciones más importantes en la vida de un hombre es elegir bien a la mujer. alejaros de las fantasiosas que venmaltratos y micromachismos por todos lados, son el tipo de mujeres que precisamente buscan eso y tratarán de violentaros y os arruinéis la vida. El mundo está lleno de mujeres sencillas, humildes, bonitas y con las cosas claras con las que se puede disfrutar de la vida en sus mejores formas, no os compliquéis con las feminazis ni las rayadas esas. Que se mueran solas de asco o se busquen un novio moro o africano que es lo suyo y lo que acaban haciendo muchas.
Es totalmente cierto que muchas mujeres tienen tendencia a enamorarse y colgarse sexualmente de malotes. Por alguna extraña razón les erotiza más que un buen chico. Y este caso es claro, ¿por que otra razón prefiere irse esta chica de 35 años con un viejales con mala leche, pudiendo salir con hombres de su edad o más jóvenes? Yo le aconsejo que esto le sirva para aprender a valorar las virtudes de los tiernos y buenos chicos de 28.

Y esos son sólo dos de los comentarios que he podido leer en algunos medios digitales y que me han hecho plantearme el hecho de que algo se debe estar haciendo mal cuando el hecho de que una mujer se sienta intimidada por la forma de ser de un hombre y su miedo llegue a ser tal que no sea capaz ni de denunciarle provoca reacciones negativas hacia la víctima en lugar de hacia el verdugo. ¿Qué es lo que pasa por la cabeza de una persona para menospreciar el miedo de otra? ¿Por qué nos negamos a entender que tenemos un problema, aunque este problema no implique al 100% de la población (y menos mal, oye)? ¿Por qué nos mostramos tan insensible ante el sufrimiento ajeno? Sinceramente, mientras me documentaba para escribir esta historia, he sentido en muchas ocasiones rabia al darme cuenta de que las personas afectadas por esta lacra no encuentran una solución rápida e indolora, sino que la solución al problema suele ser larga y, en ocasiones, termina muy mal. Y lo digo ahora por si acaso, me da igual el género de la víctima o del verdugo, porque la violencia es condenable en cualquiera de sus expresiones y resulta vergonzoso intentar aprovecharse de nimiedades para intentar restar importancia a una situación como esta.
Soy consciente, sin embargo, de que la cara más conocida de este drama que asola la sociedad mundial es la violencia contra la mujer y es por eso que mi relato refleja esa realidad, a pesar de ser consciente de que la otra situación existe también.

Ahora bien,antes de empezar a leerlo quiero que pensemos un poco en esta situación e intentemos entender que la violencia de género nos afecta a todos. Sí, nos afecta a todos porque el día de mañana podemos ser nosotros, o nuestras hijas, o nuestros hijos, o nuestros nietos... Nos afecta porque si lo ignoramos nunca va a acabarse y este comportamiento es indigno para un mundo del siglo XXI y para un país que se jacta de pertenecer al "primer mundo". Por favor, pensad en el mañana y pensad que solo nosotros podemos hacer que esto pare mediante la educación. No hay ninguna excusa para ejercer la violencia, ya sea física, verbal o psicológica contra ningún ser humano, pero mucho menos si ese ser humano es la persona que hemos decidido que nos acompañe en nuestro día a día. 

Por último deciros que este relato en principio iba a ser algo  corto e impactante, pero según escribía me he dado cuenta de que todas las Silvias del mundo se merecen algo mejor que unas pocas líneas en un blog desconocido y poco a poco, casi sin darme cuenta, el relato ha empezado a crecer y volverse más complejo. Por eso voy a ir publicando la historia de Silvia y María por capítulos durante las próximas semanas.

Espero de corazón que os guste y desde aquí les mando todo mi apoyo a todas las víctimas de la violencia. ¡Sed fuertes y no dejéis que os hagan creer lo contrario!

                   
Cuando la puerta de la entrada chirrió, María se sobresaltó y sintió a su madre tensarse y abrazarla con más fuerza tras ella. Ambas cerraron los ojos mientras los pasos inciertos de quien se encuentra embargado por el alcohol se acercaban a la habitación cerrada que se había convertido en su refugio. Silvia sintió las lágrimas en los ojos, pero contuvo las ganas de gritar y miró a la pequeña que se acurrucaba temblorosa junto a ella. Debía ser fuerte. Escucharon los torpes intentos de su pesadilla intentando abrir sin éxito la puerta cerrada y Silvia agradeció haber instalado aquel cerrojo de seguridad. Pronto se oyeron las primeras maldiciones seguidas de los golpes contra la pared. María comenzó a sollozar en silencio y Silvia se maldijo a sí misma por no ser más valiente. Si fuese una mujer valiente, su hija no tendría que sollozar en una habitación mientras su padre gritaba en el exterior; si fuese una mujer valiente, se levantaría y se enfrentaría contra el hombre que había convertido sus vidas en una pesadilla. Sin embargo, el recuerdo de su último enfrentamiento la hacía ser prudente.
—¡SAL DE AHÍ PUTA! ¿ACASO NO VES QUE HE LLEGADO A CASA Y QUE QUIERO QUE MI MUJER SALGA A SALUDAR?
Silvia se encogió. Los fines de semana la situación se volvía insostenible. Marc siempre volvía borracho los viernes y el alcohol provocaba que sus ganas de pelea aumentasen, así que después de varias palizas había decidido montar aquel refugio en la habitación de su hija. Pronto la voz de Marc se volvió más suave y eso la puso los pelos de punta porque ella sabía que aquel era el punto más peligroso.
—Venga, amor, sal a verme. Llevo un día muy duro en el trabajo y me vendría bien que me calmases.
Silencio. Silvia se mantuvo callada y apretó a su hija contra su pecho mientras intentaba tapar sus oídos.
—Sabes que si no sales ahora la cosa irá a peor, Silvia. Créeme cuando te digo que me estoy cansando de tus juegos.
Las manos volvieron a forzar el picaporte de la puerta mientras el cuerpo tambaleante empujaba con fuerza al otro lado en un intento de acceder a la habitación. Silvia pudo escuchar el gruñido de su marido al darse cuenta de que la puerta no iba a ceder.
—Muy bien, cariño, tú lo has querido —dijo la voz al otro lado—. En algún momento tendréis que salir de ahí y lo sabes.
Escuchó los pasos alejarse a través del salón y sintió como algo en su interior se rompía. No pudo evitar llorar mientras pensaba en la pesadilla en la que se había convertido su vida. No podía seguir así. Su pequeña no se merecía vivir aquella mierda. Tenía que marcharse. Entonces, con la seguridad de quien ha sufrido lo indecible, Silvia supo que aquella sería su última noche en aquella casa de los horrores.


                  
El amanecer las descubrió todavía acurrucadas. Silvia no había pegado ojo en toda la noche, temerosa de que aquel animal rabioso que vivía con ellas aprovechase la noche para volver a por ellas. Miró por la ventana de la pequeña habitación y la ciudad bañada por los rayos del sol otoñal la hizo sentir en paz, como si el mundo entero apoyase lo que iba a hacer. Respiró hondo mientras observaba el rostro pálido de su hija y su decisión se afianzó. La sacaría de allí.
Mientras su hija dormía tranquila, ella preparó una pequeña mochila con algo de ropa por si acaso lo necesitaba. Cuando estuvo lista abrió con cuidado la puerta que las había mantenido a salvo durante los últimos meses y se asomó con cautela para verificar que Marc no se había quedado en el sofá a dormir. Sin embargo, sus ronquidos sonaban lejanos. Seguramente había cerrado la puerta de su habitación antes de acostarse. Salió del cuarto procurando no hacer ruido con sus pies desnudos y fue a la cocina. Hacía un año que había empezado a guardar dinero en un tarro de la cocina para posibles imprevistos y ahora iba a hacer buen uso de las limosnas que su marido había dejado en sus manos. Abrió el armario donde guardaba las ollas, y se paralizó al oír el chirrido de las bisagras. Permaneció quieta y aterrorizada mientras escuchaba, pero los ronquidos de Marc se mantenían. La resaca jugaba a su favor.
Con el frasco lleno de dinero en su mano y la sensación de tener la libertad en la punta de los dedos, Silvia volvió junto a su hija. Metió el tarro en la mochila y se la colgó a la espalda antes de coger en brazos a la pequeña. María abrió los ojos y miró a su madre sin entender, pero el gesto de su madre fue suficiente para que la pequeña se mantuviese en silencio mientras atravesaban juntas el salón y abrían con cuidado la puerta principal del que había sido su hogar.
El aire de la ciudad era frío, pero Silvia lo agradeció mientras caminaba deprisa por las aceras vacías de su barrio. Sabía perfectamente dónde debían ir y también sabía que debían hacerlo rápido, antes de que Marc se levantase y decidiera ir a por ellas.
El edificio gris de la policía apareció pronto ante sus ojos y Silvia no pudo evitar sonreír consciente de que estaba a un paso de poner fin a aquella situación que ella había consentido durante dos años por miedo. Ahora la rabia era más fuerte que ese miedo y ella lo sabía.
                  
Dos agentes con aspecto aburrido custodiaban el acceso al edificio, pero Silvia no se amedrentó y siguió andando hasta estar a su lado. Los dos agentes la miraron sorprendidos y por primera vez fue consciente de que su aspecto no debía de ser el mejor. Llevaba varios días sin dormir y los golpes de la última paliza debían de estar aún presentes en su rostro, además, no había tenido tiempo de cambiarse el pijama ni de peinarse un poco. Sonrió con tristeza.
—Quiero denunciar a mi marido.
Notó la voz más áspera de lo que acostumbraba, pero se alegró de haber sido capaz de hablar. Uno de los agentes, el más joven, se le acercó con una sonrisa tranquilizadora mientras el otro abría las puertas.
—Pasad. Ahora estáis a salvo.
Por primera vez en mucho tiempo, Silvia sintió brotar de sus ojos lágrimas de alegría, no las lágrimas amargas del miedo o el dolor, sino aquellas que aligeraban su alma con la promesa de una posible felicidad.
—Si quieres nos podemos llevar a la pequeña para que coma algo.

Asintió agradecida, incapaz de hablar debido al nudo que tenía en la garganta. Una mujer acudió desde el interior y las sonrió mientras cogía a María de entre sus brazos. En ese momento, Silvia sintió todo el cansancio acumulado y entró al edificio como un maratoniano llega a la línea de meta: agotada, pero feliz.


"El destino Ranieri" de Raquel Cruz

Título:  El destino Ranieri (El Arcángel. Tomo 2)
Autor: Raquel Cruz
Género Novela fantástica, romántica, de aventuras.
Año de edición2016
Editorial: Edición libre
Páginas:315
ISBN9781522972693
Sinopsis: Dana llega a Roma dispuesta a cumplir la promesa que hizo al arcángel Rafael. Pero pronto entenderá que en el mundo de la magia nada es como había imaginado y deberá acostumbrarse a un sinfín de acontecimientos que trastocarán su vida. Nuevas normas, nueva familia, nuevos enigmas, nuevos enemigos…
Para colmo Abel parece haber desaparecido y nadie en el Seol sabe dónde está, por lo que Dana tendrá que asumir su ausencia antes de que su situación en la escuela agrippiana se vuelva más peligrosa.
Afortunadamente un misterioso monje llamado Micael ha llegado al monasterio con intención de ayudarla y guiarla por el camino correcto hacia su destino. Pero Dana no se lo pondrá nada fácil y acabará metida en más de un serio problema. Y es que ahora la Iglesia sabe quién es el portador del manuscrito y enviará a su más oscuro emisario para arrebatárselo y recuperar así, el control sobre los magos de luz. 
Intriga, historia, acción, misterio, son los elementos que compondrán esta segunda parte. Porque la guerra ha empezado y por más que el amor sea capaz de obrar lo inimaginable, la suerte ya está echada.
AVISO: Este es el segundo libro de la saga El arcángel de Luz, por lo que se recomienda comenzar por el primer libro.

El autor.

raquelcruzRaquel Cruz es una joven escritora española nacida en 1986 y actualmente afincada en las hermosas tierras de Galicia. Empezó a escribir, como ella misma nos cuenta en su web, siendo muy joven y desde siempre ha demostrado ser una lectora insaciable. Quizás por eso no nos termina de sorprender que hace unos años decidiese ponerse en serio y escribió la primera novela de la saga El arcángel que tiene como título El arcángel de luz; además de trabajar en esta saga, Raquel se ha mantenido activa y ha estado trabajando en otras obras que, sin lugar a dudas, llegarán a nuestras manos en algún momento.

Mi opinión.

No os voy a engañar, conozco a Raquel desde que empecé a trabajar en el blog y comencé a interesarme por otros blogs literarios… Así, saltando de uno en otro y casi por casualidad llegué al blog de Raquel, en ese momento me quedé enganchada de su forma de escribir y de la frescura de sus historias. Así pues, no es de extrañar que, finalmente, me haya decidido a reseñar algo suyo, ¿no?
Empezaremos dejando claro que El destino Ranieri es la segunda parte de una saga llamada El arcángel y aunque podéis leerlo de forma independiente porque Raquel deja todo bastante explicado, la verdad es que os vais a perder cosas si no leéis la primera parte (El arcángel de luz) en la que nos presentan a los protagonistas indiscutibles de esta saga y su curiosa relación (en este enlace encontraréis una entrevista donde Raquel habla sobre su libro).

Una vez dicho esto vamos a comenzar en serio. El argumento de la saga en sí a mí me parece bastante agradecido, la verdad, porque ha sabido aunar perfectamente lo fantástico con lo romántico y ha sido capaz de incorporar ciertos aspectos de la religión cristiana dándoles una nueva visión. Sin embargo, he de decir que la segunda parte de la saga se parece más bien poco a la primera. ¿Por qué? Veamos, en El arcángel de luz el argumento gira en torno a la relación entre Dana y Abel, así como a la misteriosa personalidad de este último; por otro lado, El destino Ranieri se centra en Dana y en sus esfuerzos por aceptar tanto sus poderes como su importante lugar dentro del nuevo mundo en el que se ha visto involucrada. La propia autora nos dice que muchos lectores le han comentado que la primera parte se parece un poco a Crepúsculo, mientras que la segunda parte tiene una ligera semejanza con el mundo de Harry Potter. Y sí, la verdad es que puede ser una percepción bastante acertada si tenemos en cuenta que este libro se ambienta en una escuela de magia donde Dana aprenderá a controlar sus poderes y descubrirá, además, que su familia ha jugado siempre un papel importante en ese mundo. Todo esto acompañado de algunas aventuras, unas pocas bastante graciosas que nos harán decir: “Tía, Dana, mira que eres…”, y otras que nos dejan con ganas de saber qué narices va a pasar después (¡Dichoso manuscrito! ¡Dichosos ángeles! ¡Dichoso Pietro!). Vamos a añadir que la narración es bastante ágil y que hay tanta acción a lo largo de las 300 páginas que es imposible aburrirse o dejar de leer sin terminar la dichosa escena, para entender por qué conseguí leer el libro en unos pocos días.

Sin embargo, una buena reseña no estaría completa sin hablar de los personajes… A ver, la Dana de este libro no difiere mucho del primer tomo, aunque es verdad que en esta aventura nos encontramos con una Dana que, en ocasiones, se siente superada por la situación y eso hace que cometa errores o imprudencias que pueden entender. Sin embargo, nunca deja de luchar e incluso cuando parece estar a punto de rendirse y mandarlo todo al pimiento, nos sorprende sacando nuevas fuerzas para levantarse y avanzar de nuevo.
Abel en este libro se mantiene un poco al margen, pero sigue siendo el irresistible caradura que conocimos en la primera novela y es bastante agradable ver cómo su amor hacia Dana parece mantenerse firme, a pesar de los obstáculos con los que se encuentra. Sin embargo, lo más llamativo en torno a este personaje es que en esta obra parece mucho más humano y eso le hace incluso más irresistible que en la primera, la verdad. Esta humanización aparece de la mano de tres personajes, dos de ellos ya conocidos (Gabriel y Rafael) y oro nuevo (Micael), que están íntimamente relacionados con Abel y que van a suministrarnos algo más de información acerca del pasado de Abel.

Los nuevos personajes de esta novela a mí me han dejado bastante confusa, la verdad, y creo que no llego a establecer una conexión con ninguno… bueno, miento, sí que he conectado con el Gran Abuelo… ¡me encanta ese hombre! Los demás son… raros. A ver, son personajes bien definidos y con un papel bastante importante dentro de la obra (unos como ayudantes en la evolución de Dana, otros como enemigos), pero parece que tienen mucho más que decir y no me sorprendería que alguno siguiese dando de que hablar en los próximos libros. Particularmente, los personajes que menos me han gustado han sido Pietro y Samira, que forman parte, por decirlo de alguna manera, del Team Dana, aunque Pietro es más pro Dana que Samira, la verdad. A ver, Pietro resulta ser el primo de Dana y desde el principio se nos muestra como un joven un tanto orgulloso y prepotente con una enfermiza relación con el recuerdo de su madre muerta... o al menos esa es la sensación que me causa a mí, claro; la cosa es que su personaje pasa por momentos en los que te dan ganas de matarlo a golpes y otros en los que piensas: “pues a lo mejor no es mal chico”, hasta que vuelve a hacer o decir algo que te motiva a imaginar las muertes más violentas… ¿Me seguís? Vamos, que yo no sé cómo la pobre Dana es capaz de aguantarle, la verdad. Sin embargo, este joven arrogante parece desempeñar un papel importante en la novela (aparte de sacarme de quicio, claro), ya que será el encargado en introducir a Dana en el mundo de los brujos y será él quien le muestre, aunque sin quererlo, lo difícil que va a ser su romance con Abel.
El otro personaje que me tiene un poco confusa es Samira. Veamos, a lo largo de la novela este personaje aparece de forma repetida y te hacen pensar que, a lo mejor, va a tener un papel importante, pero llegas al final dándote cuenta de que no va a ser así. El problema es que cuando ya has aceptado que esa muchacha que, en ocasiones, ayuda a Dana y otras ocasiones la ignora no va a ser importante... ¡Zas! Pasa algo que te hace cerrar el libro pensando que Samira puede que no haya sido importante en esta novela, pero que puede ser muyyyy importante en posteriores libros. No sé, espero no haberme equivocado y que esta mujer vuelva a aparecer en un papel más protagonista, la verdad, porque si no, no entiendo bien qué pinta por estos lares la muchacha.


Para terminar, podemos decir que la historia es bastante ligera y fácil de leer, con un argumento atractivo en el que se mezclan la fantasía con el romance y las aventuras para crear una obra adictiva de principio a fin. 

martes, 16 de agosto de 2016

Serie "La selección" de Kiera Cass

Ficha técnica

Título:
La Selección
Título:
La élite
Título:
Engaños
Autor:
Kiera Cass
Autor:
Kiera Cass
Autor:
Kiera Cass
Año de edición:

2012
Año de edición:

2013
Año de edición:

2014
Editorial:
Roca Editorial
Editorial:
Roca Editorial
Editorial:
Roca Editorial
Páginas:
240
Páginas:
224
Páginas:
256
ISBN:
9788499185286
ISBN:
9788499186139
ISBN:
9788499187266



LA SELECCIÓN.

Para treinta y cinco chicas,La Selecciónes una oportunidad que solo se presenta una vez en la vida. La oportunidad de escapar de la vida que les ha tocado por nacer en una determinada familia. La oportunidad de que las trasladen a un mundo de trajes preciosos y joyas que no tienen precio. La oportunidad de vivir en un palacio y de competir por el corazón del guapísimo príncipe Maxon

Sin embargo, para America Singer, ser seleccionada es una pesadilla porque significa alejarse de su amor secreto, Aspen, quien pertenece a una casta inferior a la de ella; y también abandonar su hogar para pelear por una corona que no desea y vivir en un palacio que está bajo la constante amenaza de ataques violentos por parte de los rebeldes.

LA ÉLITE.

De las treinta y cinco chicas llegarona palacio para competir en la Selección. Todas menos seis han sido devueltas a sus hogares. Y solo una conseguirá casarse con el príncipe Maxon y ser coronada princesa de Illea.

America todavía no está segura de hacia dónde se inclina su corazón. Cuando está con Maxon, se ve envuelta en un romance nuevo y que la deja sin aliento, y ni siquiera puede imaginar estar con nadie más. Pero cuando ve a Aspen en los alrededores de palacio, los recuerdos de la vida que planeaban tener juntos se agolpan en su memoria. El grupo de chicas que llegaron a palacio se ha visto reducido a la Élite de seis, y cada una de ellas va a hacer todo lo posible por ganarse a Maxon. El tiempo se acaba y America tiene que tomar una decisión.

Sin embargo, cuando ya cree que ha llegado a la conclusión definitiva, un suceso devastador hace que se lo vuelva a plantear todo de nuevo. Y mientras lucha por averiguar dónde está su fututo, los rebeldes violentos que quieren derrocar la monarquía se hacen cada vez más fuertes y sus planes podrían acabar con cualquier aspiración que America pudiera tener de un final feliz…

LA ELEGIDA.

La situación en Palacio es cada vez más peligrosa. Los rebeldes atacan tanto por el norte como por el sur y America, las chicas que siguen en la selección y Maxon se encuentran en verdadero peligro.
Mientras esta situación se vuelve cada vez más acuciante, la disyuntiva en la que se encuentra America tampoco es mucho mejor: debe escoger entre su primer amor, Aspen, y el príncipe Maxon, quien poco a poco ha ido conquistándola. Eso sin tener en cuenta que el príncipe debe escogerla a ella también de entre las seis seleccionadas que podrían convertirse en su esposa y que aún permanecen en palacio.
Luchas políticas, amor, violencia, dudas…America deberá tomar decisiones que cambiarán el curso no solo de su vida, sino de todo aquel que la rodea.La elegida es el trepidante desenlace de la trilogía La selección.

La autora.

Kiera Cass es una escritora estadounidense que nacida en 1981 en Carolina del Sur y se graduó en Historia en la Radford University. Ahora vive en Christianburg (Virginia) con su marido y sus hijos, con los que disfruta del hecho de haber llegado a ser número 1 en ventas según una lista publicada por el New York Times.
Al buscar información sobre sus obras, me he dado cuenta de que todo lo que ha publicado gira en torno a la serie que voy a reseñar a continuación: "La selección"; además de una obra titulada "La Sirena" que no ha salido en España publicada.
Su bibliografía, que podéis encontrar más detallada si visitáis su web, sería la siguiente:

  • Cinco obras pertenecientes a "La Selección".
  • Seis obras relacionadas con los personajes de "La selección"
  • "La sirena".

Mi opinión.

Cuando empecé con esta serie de libros me pareció que la autora tenía entre sus manos una historia con mucho potencial: un príncipe que tiene que encontrar esposa en una especie de reality... ¿por qué? ¿Y qué es eso de las castas? ¿Cómo enfrentará América el destino? Son algunas de las preguntas que me hicieron comenzar a leer la saga y quizás haya sido la curiosidad lo que me ha llevado a terminar los tres primeros libros con bastante rapidez, como si el siguiente libro fuese a proporcionarme respuestas a alguna de las preguntas que me iba formulando cada página. Sin embargo, he de decir que, aunque el argumento tiene gancho y la historia es buena, no me ha convencido la forma en que la autora lo ha llevado, lo que significa que no sé si seguiré leyendo el resto de libros de esta serie (yo creía que era una trilogía hasta que he empezado a buscar las fichas técnicas de los libros y... ¡oh, sorpresa! ¡Hay más libros! :O). En fin, en esta reseña vamos a ver si consigo exponeros los puntos fuertes y los puntos débiles de esta historia de amor.
Vamos a empezar por el argumento... no está mal, de verdad. La historia en la que se enmarca la historia es bastante atractiva: un mundo destruido por las guerras, una nueva sociedad basada en una desigualdad social que se sustenta en un sistema de castas (tu oficio y forma de vida se decide según la casta a la que pertenezcas) y una monarquía que vive ajena al sufrimiento del pueblo y se ve debilitada por los constantes ataques de unas facciones "rebeldes" con intereses muy diferentes entre sí, pero con un enemigo común: el rey. Además de este trasfondo político y social tan interesante, añadamos a la ecuación un concurso en el que mujeres del pueblo son escogidas para casarse con el príncipe, que una de ellas participa únicamente por hacer feliz a su madre y a su novio (sí, sí... ¡novio!) y ya tenemos los ingredientes necesarios para escribir una buena historia... ¿qué digo?... ¡Una gran historia! Sin embargo, según avanza la historia nos vamos dando cuenta de que hay preguntas importantes sobre el argumento que no se responden de forma clara; ¿por qué escogen una mujer del pueblo en lugar de una princesa de otro país? Vete a saber... No lo terminan de dejar claro en ninguno de los libros que he leído, así que nos quedamos con la duda :(.Los tres libros que he leído se ajustan básicamente a ese mismo esquema: chica confusa intenta olvidar un antiguo amor, chica se enamora del príncipe, príncipe se enamora de la chica, tonteos varios, chica se da cuenta de que no sabe si quiere al príncipe, príncipe decide que la chica es una indecisa así que... ¿por qué no probar suerte con las otras?, etc. Y todo ese esquema en bucle. Vamos, un argumento de lo más simplón que no ha sabido explotar correctamente el trasfondo tan interesante en el que se ambienta la acción.

En cuanto a los personajes…  a ver... creo que todos sufren de algún tipo de problema tipo bipolaridad o personalidad múltiple, porque eso es lo único que explica los bandazos psicológicos que sufren los pobres: "te quiero, estoy súper, mega enamorado de ti, pero cuando te des la vuelta le como la boca al que más cerca me pille y luego ya si eso hablamos". Puedo entender que estén un poco confusos, sobretodo America, ya que está viendo en primera persona las injustas diferencias sociales en las que se basa su mundo, pero una cosa es la confusión espiritual (que ella sufre de manera pasajera en dos o tres ocasiones) y otra es la confusión sentimental que esta muchacha y sus acompañantes arrastran consigo.  A mí personalmente me ha dado la sensación de que los personajes eran poco creíbles y en ningún momento he conseguido identificarme con ninguno, lo cual creo que ya dice bastante acerca de su pobreza psicológica.


Para terminar, podemos decir que estamos ante una serie mediocre tanto en la línea argumental como en la escritura (su estilo no es elaborado, sino bastante simple, lo que tampoco ayuda mucho a sentirse atraído por ella) destinada, imagino, a un público bastante joven (14 o 15 años, quizás, aunque si mi hija leyese esto me daría un patatús, la verdad) y sin mayores expectativas que las de pasar un rato entretenido. 



miércoles, 10 de agosto de 2016

"El camino de los reyes" de Brandon Sanderson



Ficha técnica.

Título:  El camino de los reyes. La guerra de las tormentas I.
AutorBrandon Sanderson
Género Novela fantástica.
Año de edición2010
Editorial: Ediciones B
Páginas: 1216
ISBN978 84 9043 371 3
Sinopsis: En Roshar, un mundo de piedra y tormentas, extrañas tempestades de increíble potencia barren el rocoso territorio de tal manera que han dado forma a una nueva civilización escondida. Han pasado siglos desde la caída de las diez órdenes consagradas conocidas como los Caballeros Radiantes, pero sus espadas y armaduras aún permanecen. En las Llanuras Quebradas se libra una guerra sin sentido. Kaladin ha sido sometido a la esclavitud, mientras diez ejércitos luchan por separado contra un solo enemigo. El comandante de uno de los otros ejércitos, el señor Dalinar, se siente fascinado por un antiguo texto llamado El camino de los reyes. Mientras tanto, al otro lado del océano, su eminente y hereje sobrina, Jasnah Kholin, forma a su discípula, la joven Shallan, quien investigará los secretos de los Caballeros Radiantes y la verdadera causa de la guerra.

El autor.

Brandon Sanderson es un escritor estadounidense que saltó a la fama gracias a su novela Elantris (2005), la cual supuso una renovación del género fantástico. A continuación, su éxito no hizo más que aumentar gracias a la trilogía Nacidos de la Bruma y ha sido elegido como el redactor final del último volumen de la famosa serie La rueda del tiempo que el fallecido Robert Jordan no pudo terminar.

Si queréis saber algo más sobre el autor y su obra, y además manejáis el inglés, os invito a echar un ojo a su página web en la que encontraréis no sólo información sobre las obras de este autor y sus proyectos, sino que también tendréis acceso a una serie de relatos cortos escritos por él, escenas de sus obras, etc. 



Mi opinión.

Mi primer contacto con este autor fue a través de la trilogía Nacidos de la Bruma y me gustó tanto que empecé a buscar todos los libros escritos por este hombre hasta llegar al que hoy me dispongo a comentar: El camino de los reyes. He de decir que las obras de Sanderson siempre me sorprenden porque, al contrario de lo que suele pasar, no son para nada previsibles y, además, tienen una gran profundidad que abarca aspectos de la vida actual como la política, la sociedad, la religión… Quizás sea ese el motivo, junto a la maravillosa prosa, lo que me mantiene enganchada a sus libros.
En primer lugar, deciros que la historia que os vais a encontrar en este libro es sumamente compleja ya que no tiene un protagonista único, sino que nos vamos a encontrar saltando de un protagonista a otro de forma continua. Esta forma de escribir es un tanto arriesgada, ya que, de no hacerse bien, puede suponer un auténtico tormento para el lector que termina sepultado y superado por el vaivén de la historia. Sin embargo, Sanderson no es un escritor cualquiera y, como ya había demostrado en sus otras obras, hace gala de un dominio completo de la narración al evitar que el lector pierda el interés después de tanto salto.  Esto lo consigue gracias a una transición elegante y sobria de una historia a otra, así como a través de la unión de todas las historias a partir de sus diferentes protagonistas (cuando leáis la obra lo entenderéis, porque si os pongo aquí un ejemplo me arriesgo a estropearos algunos pasajes del libro). He de admitir que al principio este tipo de estructura me confundió un poco y me hizo pensar que la novela iba a ser demasiado densa para mí, pero a los pocos capítulos ya había encontrado una conexión y eso me hizo cambiar radicalmente mi opinión.
Por otro lado, el autor también ha demostrado una gran maestría a la hora de crear a los personajes de toda la obra, ya que están muy bien definidos y desarrollados en el aspecto psicológico, de manera que todos ellos te llegan a sorprender y a seducir a lo largo de la historia. De hecho, podríamos decir que ha logrado crear unos personajes redondos (como se define a este tipo de personajes en la teoría literaria) que van modificando su conducta y sus creencias según avanza la narración lo que les hace especialmente atractivos para el lector. Un caso especialmente llamativo será el de Kaladin al que conocemos en primer lugar como un joven atormentado por las vivencias del pasado, pero que terminará haciendo uso de esas mismas vivencias para sacar el valor para actuar y luchar como él considera que es justo. Es más, Sanderson ha aprovechado la diversidad existente en la psique humana para crear a dos grandes personajes colectivos: parshmenios y parshendi; dos caras de una misma raza cuyo vínculo es evidente desde el principio, pero no será entendible hasta bien entrada la obra.
Sin embargo, lo más impactante de la obra no es su argumento ni sus personajes, sino el mundo que Sanderson ha logrado crear y que está lleno de matices que deben ser fruto de un trabajo arduo y largo. Pensemos que no solamente hay una geografía bien definida, sino que podemos encontrar un entramado histórico muy complejo que consta también de su propia mitología y de leyendas populares lo que conlleva un gran trabajo de creación.
En conclusión, puedo deciros que El camino de los reyes es una obra altamente recomendable para aquellos amantes del género fantástico ya que no sólo cuenta con un excelente argumento que me ha hecho desear ansiosamente la segunda parte (por cierto, ya está a la venta), sino que también nos ofrece unos personajes tan complejos que nos hacen disfrutar grandemente la historia.

miércoles, 3 de agosto de 2016

"Todas las hadas del reino" de Laura Gallego.


Ficha técnica.

Título: Todas las hadas del reino.
Autor: Laura Gallego.
Género:  Novela juvenil, fantasía.
Año de edición: 2015
Editorial: Montena
Páginas: 480
ISBN: 978 84 9043 371 3

Sinopsis: Camelia es un hada madrina que lleva trescientos años ayudando con gran eficacia a jóvenes doncellas y aspirantes a héroe para que alcancen sus propios finales felices. Su magia y su ingenio nunca le han fallado, pero todo empieza a complicarse cuando le encomiendan a Simón, un mozo de cuadra que necesita su ayuda desesperadamente. Camelia ha solucionado casos más difíciles; pero, por algún motivo, con Simón las cosas comienzan a torcerse de forma inexplicable…

La autora.

Laura Gallego es una autora española de literatura juvenil, especializada en temática fantástica. Según ella misma nos cuenta en su web (www.lauragallego.com) empezó a escribir a los once años cuando, junto a una amiga, decidió  escribir un libro de fantasía que se llamó: Zodiaccía, un mundo diferente. A partir de ese momento Laura tuvo muy claro que quería ser escritora y fue entonces cuando empezó a escribir.
Estudió Filología Hispánica en la Universidad de Valencia para ser profesora de literatura, pero la necesidad de plasmar en el papel sus ideas seguía presente y por eso nunca dejó de escribir sus historia y de enviar sus textos a editoriales y concursos. Ninguna de sus obras consiguió  ver la luz hasta que en 1998 el catorceavo libro que escribía, Finis Mundi, fue premiado en el Premio Barco de Vapor. A partir de ese momento, Laura cumplió su sueño de ser escritora, aunque su trabajo como profesora quedó relegado a un segundo puesto.

Actualmente su obra publicada comprende veintisiete novelas juveniles y algunos cuentos infantiles, con más de un millón de ejemplares vendidos sólo en España y traducciones a dieciséis idiomas (inglés, francés, alemán, japonés, etc.). En 2011 recibió el Premio Cervantes Chico y en 2012 fue galardonada con el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil por su novela Donde los árboles cantan.

Mi opinión.

Como muchos no me conocéis, he de reconocer que soy una lectora empedernida de fantasía y, como tal, ya había tenido la oportunidad y suerte de leer otros títulos de esta autora que, en su día, me maravillaron. Por eso, cuando vi que Laura Gallego había sacado nuevo libro, no me lo pensé y lo anoté en mi lista de lecturas pendientes, a pesar de que el argumento no me llamó mucho la atención porque me parecía un tanto flojo, para que os voy a mentir. Una vez leído puedo decir que el argumento no me ha terminado de convencer (ya os contaré más adelante por qué) y que   lo que más me ha sorprendido y gustado de la obra ha sido el hecho de que la autora haya reescrito algunos de los cuentos con los que todos hemos crecido.
A ver, el argumento en sí no está mal y la autora, como siempre, demuestra tener una capacidad narrativa sobresaliente que consigue mantener la atención del lector en todo momento. Sin embargo, creo que la historia podría haber sido más atractiva y fácil de leer si hubiera prescindido de ciertos datos que, sinceramente, no aportan nada a la historia en sí, aunque sí que aportan al mundo en el que se ubica la historia… menudo lío, ¿eh? Pues así me quedé yo según iba llegando al final y me empezaba a dar cuenta de que la mitad del libro no servía para explicar nada sobre la acción central (Camelia y Simón), sino que eran datos que te ayudaban a entender los conflictos que se van a desarrollar en el mundo y que, insisto a riesgo de parecer pesada, no tienen implicaciones en la historia central. Así que, desde mi punto de vista, la historia podría resultar más interesante sin toda esa “paja”  que, además, podría haberse usado para escribir un par de relatos aceptables ambientados en ese mundo imaginario. Por otro lado, la distribución de la narración en capítulos de distintas extensiones (unos largos, otros cortos, otros muy cortos) me ha gustado bastante porque ayuda a que la lectura sea más ágil y, a pesar de lo anteriormente dicho, consiguen crear esa aura de misterio que el argumento no conseguiría por sí mismo.
En cuanto a los personajes…  ¿Qué puedo decir sin desvelar demasiado? Bueno, son personajes tipo dentro de los cuentos de hadas: el hada madrina, los príncipes consentidos, la princesa perseguida y encerrada en una torre, la chica maltratada por su familia… Todos y cada uno de ellos pertenecen a una tipología y se ciñen ella a la perfección, sin salirse en ningún momento del molde y esto hace que uno no consiga conectar del todo con ninguno de ellos. Fijaos cómo será la cosa que cuando terminé de leerlo en ningún momento me preocupé más por el destino de ninguno de los personajes ni sentí deseos de saber cómo les iría. Nada. Y eso, queridos amigos, para mí (que he de reconocer que me obsesiono bastante cuando un personaje me gusta) ha sido la peor parte de todo. Quizás el único personaje que se encuentra mejor definido sea la protagonista por excelencia de la historia: Camelia; sin embargo, a pesar de que este personaje sí que sufre una evolución y se desmarca de los tópicos propios de las hadas madrinas, tampoco consigue que el lector se encariñe de ella porque, para que mentir, la mujer es un poco sosa de principio a fin y todas sus acciones se basan en la necesidad de ser útil a los demás. A mí el personaje que más me ha gustado ha sido Ren y quizás sea porque no pertenece a los personajes típicos de los cuentos… bueno, pertenece, pero se distingue de ellos en que es el único personaje que sí parece haber adquirido una cierta autonomía en la narración. De hecho, es el único personaje que ha llegado a sorprenderme con sus acciones, desde el principio hasta el final.
Otra cosa que me ha llamado la atención con respecto a los personajes y concretamente con respecto a los ahijados de Camelia (la protagonista) es la facilidad para enamorarse… ¡Madre mía! Yo entiendo que los cuentos de hadas son muy dados a estas cosas, pero… con el trabajo de reelaboración que se ha marcado la autora, ¿de verdad era necesario todo ese amor instantáneo?
Ya os he hablado del argumento y de los personajes, pero hay otro detalle del que os quiero hablar: el simbolismo. Desde que Laura publicó La emperatriz de los etéreos me he dado cuenta de que sus personajes suelen ocultar alguna enseñanza vital, un simbolismo que solamente ves si sabes leer entre líneas, y en esta obra yo he encontrado varios. El más importante o llamativo de todos es el que nos proporciona la protagonista: un hada que antepone su bienestar para hacer felices a los demás. ¿Qué intenta transmitirnos? Pues según mi humilde opinión lo que la autora quiere mostrarnos es que hay que mantener un equilibrio en nuestras vidas y no podemos sacrificar nuestra vida para que otros sean felices porque, a la larga, eso nos perjudicará a nosotros mismos.

Para terminar, podemos decir que la historia está escrita a la perfección y que el trabajo de la autora a la hora de documentarse y reelaborar los cuentos ha sido más que excelente. Sin embargo,  la historia resulta un tanto caótica al incluir excursos  no necesarios para la trama principal. 









domingo, 11 de octubre de 2015

Reflexiones sobre la labor de los padres en la educación

Muchos ya sabéis que soy profesora, una labor que me tiene totalmente absorvida y que no me deja tiempo para disfrutar de los pequeños placeres mundanos como actualizar mi blog (sí, sé que suena a excusa, pero es realmente cierto), ya que cada día llegó a casa agotada después de lidiar durante todo el día con niños que cada día son más difíciles de tratar. Así pues, voy a aprovechar este remanso de paz otorgado por el festivo de mañana (alabados sean los festivos) para compartir con vosotros una reflexión sobre la vida.
         
Como ya he dicho, trabajo con niños. Bueno, mejor dicho, trabajo con adolescentes...que no es lo mismo. Los adolescentes son complicados. No olvidemos que están inmersos en la peor etapa de la vida: cambios físicos (con los que a veces no nos sentimos cómodos), vaivén emocional, inseguridad, paranoias (sí, sí...es típico de la adolescencia tener la sensación de que todo el mundo va en contra tuya, que todo lo que el profesor dice lo dice por tí...¿os acordáis?)...Vamos, que la adolescencia, se mire por donde se mire es una auténtica mierda y solamente nos damos cuenta de que la vida no es así cuando, por fin, las hormonas nos dan un respiro y empezamos a ver el mundo sin las gafas de la adolescencia. ¡Y qué respiro, señores! El caso es que mis alumnos están viviendo ese período. Unos lo están empezando (pobrecitos míos, no se dan cuenta de que están metidos en la mierda hasta que ya es demasiado tarde), otros están en pleno apogeo y otros ya están llegando al final del camino (¡ánimo, mis campeones!).  Esta circunstancia hace que mi labor sea aún más delicada si cabe. Tengo que ir con pies de plomo, midiendo mis palabras, estudiando mis gestos...porque cada adolescente es diferente y lo que a uno le viene bien, a otro le puede hacer un daño irreversible. Yo intento ir siempre a clase con una sonrisa y mi nivel de paciencia reforzado, porque ellos necesitan algo así, pero también voy preparada para parar los pies al que quiera salirse del tiesto para captar la atención del grupo a expensas de perder la dignidad, porque, aunque ellos no lo sepan, la disciplina es muy importante para su desarrollo personal y futuro. En serio, hay adolescentes que se encuentran tan perdidos en todo este proceso que tienden a perder su propia identidad para adoptar un rol dominante y así encajar: el rol del payaso (siempre hay alguno, son esos alumnos que interrumpen tu explicación para contar una anécdota divertida que no viene a cuento, que vacilan al profesor pensando que el resto apreciará el humor de la situación, ...), el rol del malote ( tipo: "hago lo que quiero y cuando quiero, y que os den por culo a todos"), el rol del deportista ("como voy a ser futbolista profesional, profe, no sé para que me sirve todo esto, así que voy a hacer lo mínimo y, de vez en cuando, apoyaré al malote para no aburrirme")... En estos casos hay que mostrar mano dura y no porque a mí nos moleste excesivamente que alguien pase de estudiar o de trabajar, sino que nos molesta que alguien haga que otros pierdan su derecho a estudiar y a trabajar. Y aquí empieza la parte complicada de trabajar con adolescentes porque ellos nunca ceden y, evidentemente, nunca han hecho nada malo; así que tienes que mantener un pulso con ellos para afianzar tu posición en la clase. No nos engañemos, el profesor debe demostrar día tras día que es el líder de la manada (como diría el encantador de perros) para mantener el control sobre los 30 adolescentes confusos que están en clase, si no lo hace...que los dioses se apiaden de él, porque sabrá de primera mano lo que es el caos absoluto.
Sin embargo, la posición del profesor en el aula se ve amenazada continuamente y, desgraciadamente, la amenaza no proviene únicamente de los alumnos; a veces los padres hacen un trabajo excelente minando la autoridad del profesor. De modo que nos vemos obligados a luchar no solo contra el adolescente sino también contra el adulto que, váyase a saber por qué motivo, ha retrocedido y ha vuelto a sumergirse en el maravilloso mundo de la adolescencia. (Si hay padres en la sala, por favor, no os sintáis en ningún momento ofendidos por mis palabras. Os recuerdo que solamente estoy compartiendo una reflexión personal y, como tal, puede no ajustarse 100% a la realidad)
El trabajo de los padres en casa es importante para asegurar que su hijo aproveche bien el tiempo que gasta en el colegio y para asegurarse de que su hijo adquiera unos compromisos morales y éticos que más adelante le serán de utilidad. Por eso la mayor parte del profesorado no entendemos cómo es posible que los padres decidan abiertamente no apoyar la labor del profesor e incluso se sientan en el derecho de juzgar y sentenciar la labor del docente basándose en los poco fiables testimonios de un adolescente (recordáis lo de la paranoia, ¿verdad?). Es aterrador que un adolescente encuentre apoyo en sus padres para oponerse a la autoridad del profesor, porque, seamos sinceros, el profesor desacreditado por los padres pierde automáticamente su estatus, ya que el adolescente ha recibido carta blanca para ignoraro vejar al profesor consciente de que no habrá repercursiones en casa porque: "es que ese profesor le tiene manía", "está amargado", "no sabe tratar con niños", etc. En una ocasión tuve un choque con un padre porque llamé la atención a su maravilloso hijo por poner los pies en el respaldo del asiento del autobús en el que volvía a casa y los padres de la criatura lo veían innecesario porque: "el autobús de la ruta está para que se relajen"; como yo no compartía su opinión, inmediatamente me convertí en una mala profesora y, según palabras de la madre en cuestión: "si no sabes tratar con adolescentes, deberías dejar este trabajo". Llevo poco tiempo en esto, pero esa afirmación, tan fría y carente de razones (ya que esa mujer jamás me ha visto dando clase), fue como un mazazo, de verdad. Nunca más tuve control sobre ese chico. Si yo le decía que hiciera algo, pasaba de mí o hacía justamente lo que le decía que no hiciese. Y, ¿por qué? Porque sus padres le habían dado su apoyo incondicional y habían demostrado que no iban a apoyar a la autoridad pertinente, yo.

¿Es triste, verdad? A mí me produce una confusión sin límites, porque...¿qué están aprendiendo esos chicos? Nada. Realmente sus padres, que supongo lo harán con toda la buena intención del mundo, les están convirtiendo en tiranos y anárquicos. Esos chavales, inmersos en un estado de afianzamiento del "ego", están aprendiendo que ellos son los primeros y que sus deseos priman sobre los demás y sobre las obligaciones. Y eso no les va a ser útil cuando salgan de la escuela, seamos realistas. Así que, padres del mundo, quered a vuestros hijos, pero que ese amor se refleje en un interés porque vuestros pequeños se hagan personas de provecho, con buenos valores y una buena educación que les sirva para afrontar el futuro que les espera. No os equivoquéis, el hecho de que les déis la razón en todo o que les déis todo lo que quieren, sea lo que sea, no va a ayudarles a ser mejores personas, sino que les va a convertir en personas incapaces de valorar el esfuerzo propio y del prójimo, personas incapaces de aprender de sus errores (porque nunca habrán tenido que hacerlo), personas que no saben apreciar el valor de lo que tienen...Y sé que es difícil, porque es una lucha continua con ellos, porque os dirán: "te odio" o "tú no me entiendes", y sentiréis que se os parte el corazón y os flaquean las fuerzas; pero tenéis apoyo, padres, no os sintáis solos en esta batalla porque los profesores estamos ahí, reforzando vuestra labor, queriendo ser vuestros aliados y cómplices en una guerra emocional que, creedme, acabará y cuando lo haga vuestros hijos serán conscientes de lo mucho que habéis hecho por ellos y os agradecerán que no les hayáis permitido rendirse a la oscuridad. Pensad que los alumnos se acuerdan más y con cariño de los profesores que tuvieron mano dura con ellos, que de aquellos que les dejaron hacer lo que quisieron; así que, ¿por qué creéis que a vosotros no os lo agradecerán?
Por último deciros, padres del mundo, debéis pensar que vuestros hijos solamente van a pasar un tiempo limitado de su tiempo en la escuela y, sin embargo, van a pasar toda la vida con vosotros. Así que, ¿qué menos que cubriros las espaldas?


jueves, 2 de julio de 2015

Mi experiencia con Ediciones Hades

Me ha costado bastante sentarme para escribir sobre este tema, en parte porque estaba muy reciente, en parte porque me daba rabia reconocer el error que cometí. Empecemos por el principio...

Llevaba ya tiempo buscando editorial para la primera parte de Eterna Oscuridad y, como escritora novata, tenía demasiadas prisas por colocarla, la verdad. Un día de Semana Santa recibí una llamada de una editorial que me informaba de que "La sombra de una esperanza" había pasado el control de lectura y estaban interesados en publicarla. ¿Os imagináis la ilusión que me hizo la noticia? El sentimiento de orgullo y satisfacción que se me quedó cuando colgué el teléfono fue inolvidable.

Más adelante volvieron a llamarme para confirmarme su interés y ofrecerme un contrato. Me comentaron que los primeros cincuenta ejemplares debían venderse en la presentación o después, pero que si no vendía esos primeros ejemplares, no habría distribución a las tiendas. Acepté. La cosa fue muy rápida. Había que organizar la publicación en un plazo muy corto. Me mandó el manuscrito corregido. Lo leí. Había errores. Se lo volví a enviar marcando los errores. Me aseguró que los había subsanado. Nunca volví a recibir el texto para darle el visto bueno y yo, tonta ilusa, me fié del que era mi editor.Aún así, yo estaba viviendo un sueño y no me preocupó demasiado que el contrato no llegase. De hecho, no sé si lo firmé antes o después de mi presentación; lo que sí sé es que lo firmé en mitad de la calle, junto al coche de mi editor después de una presentación a la que acudí.
En mi presentación no vendí los ejemplares que debiera, pero los fui vendiendo poco a poco después. Cuando terminé de venderlos, salió la segunda edición y empezó la distribución a las tiendas y librerías.
La cosa no fue como yo esperaba. Me dio la sensación de que Hades se lavaba las manos con esta segunda edición. No hubo publicidad de ningún tipo por parte de la editorial, sino que debía ser yo quien publicitase mi novela en las redes sociales. Y yo seguía en mi mundo yupi,hasta que empezó a mosquearme el hecho de que nunca recibiese informes de ventas y que el único dinero que recibiese era aquel que conseguía yo misma a través de la venta directa de ejemplares. La gente me traía el libro para que lo firmase, mis alumnos del colegio también, pero mi editor siempre decía que no se vendían libros. Ahí empecé a sospechar que me la estaban dando con queso, pero no hice nada. Simplemente me senté, releí mi contrato y empecé a contar los días que faltaban para que llegase a su fin.
A día de hoy mi relación con Hades parece seguir presente. Hace poco autopubliqué "La sombra de una esperanza" en Amazon e, investigando, me dí cuenta de que mi libro seguía disponible en diversas plataformas bajo el sello de Hades. Al principio le escribí pidiéndole que retirase los ejemplares digitales, pero no le dije nada de los ejemplares en papel, porque, como habréis notado, soy un poco mema y pensé que si le quedaban ejemplares en casa, tampoco tenía que comérselos así sin más. Sin embargo, el día 12 de Mayo me llegó el siguiente mail:

Tenemos en el almacén 40 ejemplares de su novela.
Si las quiere se la podemos mandar a 2 euros por ejemplar más gastos de envío.

Eso ya me pareció una auténtica tomadura de pelo. No contesté, pero hoy he vuelto a sondear la web y me encuentro con que mi novela sigue disponible en ambos formatos en diferentes plataformas. De hecho, se puede comprar sin problemas. Le he escrito y su respuesta ha sido que: "El libro está de baja. Más no te puedo decir". Y ahí me ha dejado, de nuevo con cara de idiota.

Y ahora querréis saber, ¿por qué os lo cuento? Pues os lo cuento para que no cometáis el error que yo cometí. Si queréis publicar estáis en vuestro derecho, pero prestad atención a las editoriales buitres (llámense Hades o Pepito) que se aprovechan de vuestra ilusión para ganar unos eurillos a vuestra costa. Buscad una editorial seria, que os ofrezca informes de ventas y que os ayude con la publicidad; huid de aquellas que requieren vender X ejemplares en la presentación, porque lo que quieren es ganar ellos...pensad lo siguiente. Mi novela se vendía por 18€ y los 50 primeros ejemplares (esos que tenía que vender yo) no tenían gastos asociados a distribución, con lo que mi editor se sacó limpios 900€. Y ahora pensad que no solo sacó mi novela adelante, sino que hubo como cinco más (y tiro por lo bajo) en ese mismo año (4.500€ con cinco novelas). Yo he hecho el calculo en la empresa de edición que uso Hades (printcolor) y cincuenta ejemplares de las características de mi novela salen por unos 340€ (y he añadido opciones extras), con lo que nos quedan 560€ limpios por autor. ¿No os parece un engaño?

En fin, ahora ya sabéis un poco más de mi experiencia personal con Ediciones Hades (y me consta que no soy la única que se ha sentido engañada por esta editorial) y espero que mis errores os sirvan para aprender y ser más prudentes que yo.

Un saludo, amigos.