lunes, 28 de noviembre de 2011

Los antagonistas y su vídeo

Hace una semana os traje a los protagonistas de Eterna Oscuridad a través de un vídeo que pretendía presentároslos de una manera más personal y atractiva. Pues bien, ahora le ha llegado el turno a la otra parte; a aquellos que os harán sufrir a lo largo de la novela :D
Espero que os guste tanto como el anterior y, por supuesto, que comentéis y deis vuestra opinión :D

lunes, 21 de noviembre de 2011

Los protagonistas. Versión definitiva

Buenos días!!!! Pues aquí tenéis la versión definitiva del vídeo. A lo largo de esta semana colgaré un nuevo vídeo dedicado, en esta ocasión, a los personajes más oscuros de la novela.
Espero que os guste!!!

sábado, 19 de noviembre de 2011

Buenas tardes, amigos míos.
Volviendo a retomar un poco la novela, aquí os dejo el vídeo que he montado para presentar a los personajes de Eterna Oscuridad.
Bueno, dado que mi amiga y compañera Raquél comentaba que la letra le parecía un poco sosa, he creado el mismo vídeo pero con otra fuente...¿cuál os gusta más? Ya sabéis que vuestras opiniones sí cuentan, así que...ánimo!
Espero que os guste!



miércoles, 16 de noviembre de 2011

Lo que mis musas piden

Hace tanto frío que noto los dedos entumecidos mientras golpean las teclas del portátil que descansa sobre mis piernas extendidas, proporcionándome un delicioso calor que agradezco con una silenciosa sonrisa. La casa está tranquila, como todas las mañanas cuando los niños se han ido al colegio y los padres están trabajando...y tengo la casa para mí. 
A través de los grandes ventanales de mi habitación puedo ver el bosque vestido de los colores otoñales y bañado con pequeñas gotas que la niebla nocturna ha depositado con suavidad en sus hojas, lo que hace que el tímido sol que traspasa el velo grisáceo que cubre el cielo refleje sus rayos en ellas y el bosque se convierte en un maravilloso espectáculo de colores y reflejos.
Todas las mañanas hago lo mismo. Me tumbo en mi cama, enciendo el ordenador y, mientras mis dedos descansan en el teclado, observo el bosque a la espera de esa inspiración que me permita completar algo...una página, un capítulo...Y siempre pasa lo mismo: nada. No sé por qué el bosque me inspira, pero mis dedos no parecen estar dispuestos a teclear y mi cerebro se ve incapaz de hilar frases que me parezcan adecuadas... Me frustro y termino divagando...pensando...echándote de menos. Entonces hoy he comprendido al fin que la inspiración siempre ha estado a mi lado. Me susurraba, pero yo no quería escucharla porque yo quería escribir sobre algo y ella me hablaba de otra cosa muy distinta... Y aquí estoy. Prestando atención a las palabras que se deslizan en mi mente y poniéndolas en este espacio que otros tantos pensamientos y divagaciones ha recibido.
Mis musas me suplican que hable de ti.  Me imploran que ponga por escrito lo mucho que te echo de menos...así que ahí va.

El frío siempre me recuerda a ti. No porque seas frío o distante...no. Me recuerda a ti porque cuando llega el frío suelo arrimarme a ti para que me des calor...recuerdo que te quejas y dices que te molesto, y yo respondo con una sonrisa y mis pies helados enroscándose en tus piernas lo que te hace lanzar un gemido molesto por el repentino frío. Así que aquí, en esta cama, siempre echo de menos poder enroscar mis pies helados en tus piernas...y que me digas eso de: ¡quítate los calcetines! Y yo te responda: ¡hace frío! y ambos empecemos a reírnos ante lo absurdo de nuestra conversación.
Echo de menos las tardes eternas arrebujados bajo una manta mientras vemos una película o una serie. Y la llegada del viernes...nuestro continuo: tenemos que salir pero...hace frío, y vuelta a empezar. Manta, película, palomitas. Risas, conversaciones, enfados, bromas...cosquillas... Y yo arrimándome a tu pecho en busca de calor y terminar abrazados sin que la película o la serie importen.
Salir a la calle y quejarme del frío que tengo, y que tú me cedas espacio en el bolsillo de tu abrigo para que meta la mano y así podamos pasear cogidos de la mano. O tú diciéndome que cómo no voy a tener frío si salgo con el pelo mojado, y yo diciéndote que odio el secador y que me gusta así... y tú poniendo esa cara de "no te entiendo" y yo riéndome en mi interior mientras me pongo mi gorro favorito. 
Tú diciéndome que te gusta cómo me quedan los gorros...yo diciendo que me encanta el invierno sólo porque puedo ponerme mis gorros y ver esa mirada tuya y esa sonrisa mientras me dices: ¡Qué guapa! Yo saliendo a la calle con mi gorro, mis guantes, mis botas...y decir: ¡Odio el invierno! Y tú reírte porque no entiendes cómo puedo cambiar tanto de opinión, mientras me abrazas y me haces tropezar y casi caer al suelo. 
Ir en el coche al Xanadú y mirar el cielo grisáceo, y decirte: ¡qué bonito! Y tú mirarme como si fuera una demente... Relajarme en el asiento mientras suena alguno de esos grupos que tanto te gustan, la lluvia golpea los cristales y yo hablo como una cotorra de cualquier tontería que pueda ver o recordar, mientras tú, con paciencia infinita, escuchas, sonríes e intervienes en el momento justo mientras sujetas mi mano o pones la tuya sobre mi pierna, para que sepa que estás ahí... Y yo sonrío como una tonta y sujeto tu mano con fuerza, para que sepas que he recibido ese mensaje silencioso y que aprecio el gesto.
En fin...mis musas me han hecho ver que tú y el invierno vais unidos, inseparables y necesarios...Y por eso mis musas no quieren más que escribir sobre ti...porque te echan de menos como yo y notan que el invierno está incompleto sin ti.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Indignación de una futura opositora.

A la espera del temido veredicto de las diferentes comunidades y del gobierno acerca de las ansiadas oposiciones de secundaria para el 2012, tengo mucho tiempo para reflexionar, preocuparme, prepararme un temario que no sé si será aprobado, volverme religiosa... y buscar en internet noticias sobre este caso en concreto. De hecho, me he vuelto adicta a algunos foros de profesores en los que he encontrado opiniones, consejos, datos y...gilipolleces, vamos a decirlo con todas las letras. Este post, de hecho, va a tratar sobre una de esas gilipolleces que he tenido la desgracia de leer esta tarde mientras indagaba acerca de los nuevos temarios (que han salido con epígrafes...todo sea por marear la perdiz) e intentaba sacar en claro qué cojones pasa en este panorama.
El post en concreto lo he encontrado en el foro del CSI-F cuyo enlace os pongo para que podáis cercioraros de que no me estoy inventando nada y que esta opinión es tan real como absurda e improcedente. El título que la usuaria ha puesto a su post me ha llamado la atención y es por eso por lo que me he metido a leer: "Los fijos (y yo incluida) no queremos que se convoque oposición".
El título ya empieza mal...es como decir: "los que tienen comida (y yo incluida) no queremos que se repartan alimentos entre los pobres". Y la cosa no mejora cuando leer el contenido...basura, eso es lo que es este post, basura gratuita que pretende ser excusable por la situación económica del país cuando, en realidad, se escuda en un sentimiento egoísta y egocéntrico. Para que podáis opinar con mayor libertad, el texto íntegro del post es el siguiente:

"NO ME QUIERO CHUPAR UN LARGO VERANO SENTADA EN UN SILLA PARA EXAMINAR A 1000 PERSONAS PARA TRES PLAZAS DE NADA... ADEMÁS POR SUPUESTO SEGURO QUE COMO ESTÁMOS QUE NO NOS PAGAN NI LAS ITINERANCIAS, NI NADA DE NADA, MUCHOS MENOS NOS PAGARÁN ESE MES  Y SUS CORRESPONDIENTE DIETAS.
ASI  PUES LA MAYORÍA DE LOS FIJOS NO QUEREMOS QUE HAYA OPOSICIÓN.
GRACIAS!!"
Lo primero que haré será agradecer a esta persona su generosidad y su empatía con el resto de compañeros. Muchas gracias por decidir que no te merece estar un verano haciendo algo que,curiosidades de la vida, forma parte de tu trabajo y muchas gracias por juzgar que tres plazas no sirven de nada...a ti, por supuesto.
He seguido leyendo el hilo de este foro porque me ha parecido surrealista y me he encontrado con gente que prefiere que no se celebren oposiciones..."si no hay dinero para mantener a los profesores actuales, que no se convoquen oposiciones". Bien, una reflexión lógica que apoyaría sino fuera porque eso no es así ni es justo. Señores, tengamos en cuenta que un amplio porcentaje del profesorado ha obtenido una plaza gracias a un sistema de oposición injusto que premiaba la experiencia sobre los conocimientos reales de la materia o la capacidad de enseñar; así que ahora no me vengáis con el cuento de que ese trabajo es vuestro y nadie más tiene derecho a optar a él...parece que algunos se olvidan de que es un trabajo público, que no debería significar un trabajo para toda la vida en el que me puedo rascar los huevos a dos manos sólo porque he aprobado un examen y ya no hay quien me eche...como bien dice un usuario de ese mismo foro, esa situación es una "perversión del sistema" que ha permitido crear un sector de trabajadores seguros de la estabilidad y continuidad de su trabajo y que, por tanto, suelen olvidar cuáles son sus funciones, deberes y obligaciones. No, no digo que todo el profesorado (o todos los funcionarios) sean igual...si así fuera, apaga y vámonos. Está claro que hay de todo en este mundo y yo conozco grandes profesores que no dudan en echar una mano a aquellos que, como yo, intentamos integrarnos en el sistema.
El verdadero problema son aquellos "docentes" de iure pero no de facto que muestran  un egoísmo absoluto arropado por la seguridad de un empleo fijo que, hagan lo que hagan, no se va a esfumar. Me parece absurdo que haya gente que se oponga a las oposiciones alegando que hay muchos profesores...sí, hay muchos profesores, pero...en serio, ¿cuántos de esos profesores no deberían haber obtenido una plaza? Pensémoslo y reflexionemos antes de empezar a lanzar cuchillos contra aquellos que, como yo, intentamos acceder a un trabajo que nos gusta y para el que nos hemos formado. Porque, señores, yo he estudiado cinco años de carrera y para acceder a estas oposiciones he tenido que estudiar un maldito máster que me ha costado sudor y sangre, solamente para poder cumplir mi sueño de ser profesora. 
Así que a esos profesores tan acomodados en sus plazas y tan preocupados por lo que la sangre nueva pueda traer consigo (el apocalipsis educativo, según he leído por la web), incapaces de entender la necesidad de incorporar profesores nuevos y formados con los que cooperar por el bien de la educación pública, a esos profesores que dicen no a las oposiciones porque les joroban un mes de vacaciones o porque no les interesa que se agreguen nuevos miembros porque eso significará que el pago se retrasará o a saber...a todos esos yo les digo: no os merecéis esa plaza que habéis obtenido. No os la meceréis porque estáis demostrando que vosotros no sois docentes, sois unos individuos que habéis aprovechado el momento para conseguir un trabajo y que ahora se niegan a mirar a su alrededor por miedo a lo que pueden descubrir. 
Sinceramente, siento lástima por vosotros, pero más lástima me dan vuestros alumnos, a los que estaréis inculcando esos mismos pensamientos y comportamientos egoístas cuando deberíais estar formándoles de manera ética.



Y ya van a ser tres semanas

Hoy voy a alejarme un poco de la línea que he seguido durante estas últimas semanas...voy a abandonar un ratito mis relatos y voy a ponerme en plan confeso con vosotros, amigos míos. ¿Por qué?, gritaréis algunos con resignación, pues porque mañana hace tres semanas que me fui de España para trabajar como aupair en Inglaterra.
La experiencia me está pareciendo enriquecedora. No sólo estoy conociendo una nueva cultura desde dentro, sino que estoy conociendo personas maravillosas sin que la barrera del idioma sea una tara para entablar una relación. Además, estoy creciendo como persona al tener bajo mi cuidado a dos niños que, aunque no son míos, los trato como si lo fueran...desde luego, me estoy convirtiendo en una auténtica madraza xD
Esta entrada será breve, porque tampoco es cuestión de aburriros con mis locuras, pero quiero que sepáis que la decisión de venir como aupair fue la mejor decisión que he tomado en mi vida. Me ha permitido distanciarme en cierto modo de una vida que me estaba ahogando y darme cuenta de que hay cosas que no quiero perder nunca.  Así que voy a aconsejar a todos los lectores de este blog que, si alguna vez tienen la oportunidad, no lo duden nunca y se embarquen en una aventura semejante a la mía...ya sea como aupair o con una beca erasmus o para trabajar por su cuenta. Hacedlo y no os arrepentiréis nunca, porque estaréis ganando madurez, estaréis aprendiendo a convivir con otras culturas diferentes, conseguiréis adaptar nuevas costumbres a las ya conocidas, probaréis nuevas comidas.... Hay que hacerlo, alejarse de esa vida que en ocasiones amenaza con ahogarnos en el lodo, para tomar perspectiva y poder regresar a esa vida totalmente purificada, con las ideas más claras y una filosofía de vida más estable.
Un saludo a todos desde estas lejanas tierras y espero que el post no os haya aburrido demasiado :P

martes, 8 de noviembre de 2011

El peor momento

 Continuo con el relato que empecé en Halloween. Espero que os guste y que disfrutéis.
Un saludo!



  © Tamara Díaz
(Reservados todos los derechos)


Me avisaron de que esto podía ocurrir. Claro que me avisaron y, por supuesto, yo les ignoré. La arrogancia me ha sumido en la ceguera durante siglos y ahora deberé pagar las consecuencias…aunque, para ser más exactos, sois vosotros los que pagaréis las consecuencias.
El hambre se ha disparado. Desde hace un par de noches soy incapaz de pensar en otra cosa que no sea la sangre. Mis sueños aparecen teñidos de rojo, el aire está impregnado de ese olor salado y metálico inconfundible que me hace enloquecer, mis oídos sólo pueden escuchar los latidos de vuestros corazones bombeando la sangre caliente y sabrosa que os proporciona las fuerzas para vivir… No puedo sacarlo de mi mente y creo que estoy enloqueciendo.  Janhem dice que estoy loco si creo que el hambre va a poder ser satisfecha a través de este diario, pero lo que él no sabe es que este diario es algo más que eso…Es una vía de escape, el refugio donde pienso depositar mi alma para que obtenga la paz que precisa. La sangre aquí no tiene poder.
Las semanas posteriores a la noche del banquete suelen ser más duras de lo normal…podríamos asemejarlo a poner a un alcohólico rehabilitado en una habitación llena de bebidas, permitirle beber hasta reventar, sentirse feliz y a salvo, para luego encerrarle en una pequeña habitación sin nada más que agua, con una pequeña ventana desde la que puede ver a otros bebiendo y disfrutando de esa maravillosa embriaguez. Es una sensación angustiosa que te consume. Hay momentos en los que el propio cuerpo parece quejarse de esa carestía y comienza a doler…Sí, somos adictos, o al menos eso podría parecer si nos vierais ahora…
En fin, dejemos de hablar del hambre…este diario es justamente para olvidarme de ella y si sigo hablando no sé si podré reprimir el dolor que me nublará la mente y me impedirá poner por escrito estas memorias.

Nosotros, los demonios, somos tan antiguos como el mundo mismo. Nosotros ayudamos a crear este mundo en el que ahora os revolcáis tras haberlo transformado en una maldita pocilga que sólo sirve para satisfacer vuestros egoístas deseos.
Cuando el Creador nos transformó todo cambió. Nos vimos empujados a un mundo que no era el nuestro, en el que no encajábamos y en el que estábamos obligados a vivir durante la eternidad. Al principio, lo tomamos con resignación, aunque hubo algunos que se tomaron al pie de la letra su nueva naturaleza y comenzaron a disfrutar de la libertad que les otorgaba el no tener que obedecer reglas o normas…Los humanos se convirtieron en su juguete favorito. Eráis tan fáciles de tentar, de engañar…os empujaban a cometer las acciones más viles usando sólo la palabra y vosotros, a menudo, disfrutabais de ello.
Sin embargo, no todos actuamos así. Algunos vivimos recluidos durante siglos en comunidades apartadas de la humanidad, sólo hacíamos daño a los humanos si eso nos ayudaba a proteger nuestro secreto… bueno, o eso decíamos. Lo cierto es que no hacíamos daño a los humanos porque aún teníamos la esperanza de poder regresar a nuestro mundo, quizás el Creador nos perdonase y nos devolviese al lugar al que pertenecíamos si nos comportábamos bien… tonterías, fantasías que se acumulaban y se hacían añicos creando una desolación que nadie podría comprender.
Así pues, vivíamos apartados, aunque no desconectados. Nos gustaba mantenernos informados de vuestra evolución…Y así seguimos vuestro itinerario manchado de sangre de inocentes, de vuestros hermanos…Guerras, asesinatos, traiciones, revoluciones… Vuestra raza se bañaba en sangre y disfrutaba con ello. Eráis dignos hijos de vuestro padre, desde luego. Nosotros nos veíamos obligados a mirar todo aquello y mantenernos en silencio.
Recuerdo que durante esa época muchos se dejaron morir para evitar presenciar vuestra evolución, para acabar con el sufrimiento y con la sed eterna…Muchos murieron, otros durmieron y aún siguen durmiendo... Otros luchamos. Decidimos que permanecer en la oscuridad no nos hacía ningún bien.
Salimos de nuevo. Era un siglo extraño, lleno de cambios que conllevaban la violencia que parecía os era innata. El siglo XVIII. Nos separamos en pequeñas comunidades para pasar desapercibidos y nos dedicamos a estudiaros, mientras hacíamos negocio a vuestra costa.  Cada Halloween nos alimentábamos…en ocasiones sin control, dejando un rastro de muertes a nuestras espaldas que elevaron un nuevo mito que había permanecido dormido durante tiempo…vampiros. Un nuevo nombre. Algunos se sintieron ofendidos ante ese nombre tan extravagante, yo, sinceramente, me sentí sumamente divertido ante la capacidad de equivocarse del ser humano. No eráis capaces de entender ni lo que teníais ante vuestras narices. Incluso nuestras víctimas dudaban de lo que pasaba…morían con esa incógnita dibujada en sus rostros horrorizados. ¿Quiénes sois? Parecían decir y yo, entre risas, solía contestar: un vampiro, merecía la pena ver cómo los ojos se agrandaban y la boca se torcía en un grito mudo de pavor mientras yo desgarraba la piel del desgraciado elegido para convertirse en mi cena.
Han pasado siglos desde entonces. Ya no me hace tanta gracia el asunto del vampiro, ni me dedico a atemorizar a mis víctimas…solamente me alimento por necesidad, por gula… Realmente ya me da lo mismo. Y no soy el único que siente lo mismo. Hemos empezado a hipnotizar a nuestras víctimas para evitarlas el último momento, ese instante en el que descubren que van a morir y no pueden hacer nada…Por eso ahora las elegimos y las comenzamos a contactar meses antes…La única excepción ha sido esa muchacha…¡qué desafortunada! Estaba en el sitio menos idóneo, en el momento menos adecuado, la verdad. Pude oler su miedo, la esperanza de poder escapar de allí con vida y luego el pavor al entender que iba a morir… Quizás ese sea el motivo por el que me encuentro tan excitado y soy incapaz de soportar el hambre…
Maldita sea.

martes, 1 de noviembre de 2011

Sangre y gloria.

Bueno, lo que empezó siendo un breve relato se ha convertido en un relato con sus tres partes... Al principio no pensaba hablar mucho sobre el trasfondo, aunque una idea alocada se ha ido abriendo paso durante mis paseos por el bosque (ah! bosques...benditos pozos de inspiración) y aquí está el resultado. 
Espero que os guste y, sobretodo, que no os defraude a aquellos que os habéis leído los relatos de Halloween y que pedisteis más información sobre esos seres misteriosos (Pat, querida, espero que te guste :P) 



  © Tamara Díaz
(Reservados todos los derechos)

Me gustaría decir que lo sabía y que eso lo hace todo más fácil, pero no. Lo sabía, ciertamente, pero eso no lo ha hecho más fácil…como siempre ha sido y siempre será. Vosotros, mortales acomodados, no conocéis el verdadero dolor de la perdida ni del hambre, la sed continua, la nostalgia, el deseo insatisfecho, la pasión desbocada…todo eso y mucho más es lo que late en nuestros cuerpos malditos. Nosotros que una vez fuimos dioses.
La noche de la sangre, del banquete desbocado, de los apetitos calmados…Halloween ha finalizado. Ya no queda rastro de ese día de desbocada libertad. Amanece y veo jóvenes disfrazados volver a sus casas ebrios de alcohol y felicidad…y siento deseos de degollarles y bañarme en su sangre…tan cálida…Agacho la cabeza para evitar contactar con sus ojos. No quiero que vean la necesidad y acudan a mí como abejas a la miel. Estúpidos humanos. El sentir esto sólo significa una cosa: la maldición ha regresado.
El amanecer es frío, tan frío como mi cuerpo y mi alma. Me gusta el amanecer. Es muy parecido a mí…me recuerda qué es lo que soy. El sol brillando tenuemente en el horizonte, oculto tras las nubes esponjosas que cubren estos cielos continuamente, es semejante a la llama que arde en mi pecho esperando poder desatarse e incendiar todo lo que pueda haber a su alrededor.  El amanecer suele ser mi aliado, aunque hoy se me antoja un enemigo cruel que se burla de mi desgracia desde aquel alto trono etéreo.
Estoy cansado. Cansado de esta maldición. Cansado de los humanos que me observan intentando entender mi mirada. Cansado de este mundo que empieza a resultarme asqueroso. Cansado de una vida que no llega a ser más que la sombra de una vida. Por eso hoy, sentado en este banco, he querido escribir estas líneas que sirvan para recordarme qué soy y por qué lucho.

Éramos poderosos. La primera raza que habitó la tierra y la modificó para convertirla en habitable. Nosotros amábamos nuestra creación como sólo un padre podría amar a un hijo caprichoso y consentido. Al principio éramos siete. Siete iguales. Nacidos de la nada o, quizás, olvidamos nuestro nacimiento, no lo sé. Llegados a este planeta por error o quizás no. Pocos recuerdos guardamos de aquella época dichosa. Luego llegaron más. Nadie sabe exactamente de dónde o por qué llegamos a ese lugar, pero seguíamos llegando y la tierra comenzó a poblarse poco a poco.
La tierra era entonces un orbe marchito cubierto de lava y hielo a partes iguales. Desolación. Eso era lo único que había entonces. Nosotros llegamos y usando esos dones que alguien nos había otorgado, ocultamos la lava en el centro mismo del planeta y el hielo lo derretimos hasta formar los mares que ahora cubren la tierra. El agua fertilizó la tierra y pronto pudimos ver crecer plantas y árboles que nos sorprendieron por su belleza… Todo era hermoso entonces.
Uno de nosotros creó a los primeros seres humanos. Seres toscos, más cercanos al animal que al humano actual, que preferían la lucha y la sangre a la paz y la belleza del mundo. Se pasaban el día guerreando entre ellos, pero su creador les defendía como ahora os defiende a vosotros. Algunos se pusieron de su lado, otros nos mantuvimos a la espera del fracaso de ese experimento inútil…otros lucharon y cayeron en el olvido eterno. Una recompensa que nosotros ahora ansiamos.
El Creador, pues así le apodamos y así se presentó a la humanidad, siguió experimentando con esos seres que parecían evolucionar, se multiplicaban a una velocidad arriesgada y derramaban más sangre de la necesaria. Pero, aun así, él no se rendía y seguía experimentando. Consiguió que la evolución funcionase a la perfección y  nos convirtió en dioses de aquellos seres imperfectos. Algunos acogieron el regalo con alegría y agradecimiento…otros desconfiamos y nos mantuvimos a la espera, aunque acogimos nuestras nuevas obligaciones y derechos con igual satisfacción que los demás. Nos tentó. Y nosotros caímos.
Ser dios es embriagador. Sumamente embriagador, en cierto modo. El poder…ah…el poder….tan hermoso… Algunos lo usaban con sabiduría, otros nos dejamos llevar a una embriaguez absoluta que fue nuestra condena. El Creador esperó nuestro tropiezo. Sabía que desconfiábamos, sabía que odiábamos a esos juguetes de carne que había modelado a escondidas y sabía que llegaría el momento en que nos apartaría de su camino.
Resulta sumamente irónico que ese ser al que apodáis Dios y que consideráis un ser justo y bondadoso, no fuese para nada tal cosa. Era el peor de los nuestros. Consentido. Egoísta. Vengativo. Todo lo demostró con el tiempo y nosotros somos el mejor testimonio de ello.
El día de la caída no nos cogió por sorpresa. Él se había hecho demasiado poderoso. Había iniciado una religión para sí mismo, en la que sólo él era el Dios. Algunos de los nuestros acudieron a su lado y se convirtieron en sus mensajeros…ahora los llamáis ángeles. Perros falderos, eso es lo que eran. Los demás… bueno, los demás sobrábamos. Incitó a sus adoradores a perseguirnos y perseguir a nuestros adoradores. Hubo muertes. Carnicerías que volvieron a llenar la tierra de sangre. El ser humano se enfrentaba de nuevo con el ser humano, aunque esta vez éramos nosotros los que movíamos los hilos de aquella batalla en la que sólo un bando quedaría en pie y ya sospechábamos que no seríamos nosotros.
Aquella sospecha creció y nos debilitó. Muchos de los nuestros se unieron al bando ganador. Nos abandonaron y caímos. Dicen que nos expulsó de los cielos… Absurdo. No vivíamos en los cielos. Nos expulsó del Panteón y, usando el poder de sus siervos, nos encadenó a una maldición eterna.
“ Sufriréis hambre y sed. La penuria será vuestra compañera y la nostalgia vuestra amante. Nunca viviréis de nuevo, pero seréis obligados a fingirlo. La sangre que derramasteis será vuestro único alimento y la noche de esta batalla será vuestro único banquete.”
Y nos llamó Demonios. Nos convertimos en una raza ávida de sangre. Nos convertimos en aquello que él había sido. Caímos en una noche absoluta y su maldición quedó cumplida. Ahora, vosotros, humanos, sabéis quiénes somos y porqué os odiamos.